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Plan
de Mantenimiento en Turbinas de Gas
ÍNDICE:
1.
PLAN DE MANTENIMIENTO INICIAL.
2.
PLAN DE MANTENIMIENTO BASADO EN ANÁLISIS DE FALLOS (RCM).
3.
AGRUPACIÓN EN GAMAS DE MANTENIMIENTO.
4.
DIFERENCIAS ENTRE EL PLAN DE MANTENIMIENTO INCIAL Y RCM.
Introducción.
La fiabilidad y la disponibilidad de una
CTCC dependen, en primer
lugar, del diseño y de la calidad de su montaje, en segundo lugar de la
operación del grupo, evitar los disparos a plena carga, las maniobras
bruscas
innecesarias, evitar trabajar con parámetros anormales durante largos
espacios
de tiempo, colocar los valores de los diferentes parámetros en los
puntos
apropiados, etc., es responsabilidad de los operadores, y los problemas
técnicos de la central van a estar en gran medida condicionados por la
forma de
operar, en tercer y último lugar, la fiabilidad y disponibilidad
dependen del
mantenimiento que se realice. Si el mantenimiento es básicamente
correctivo,
atendiendo sobre todo los problemas cuando se presentan, es muy posible
que a
corto plazo esta política sea rentable. Debemos tener en cuenta que lo
que
hagamos en mantenimiento no tiene su consecuencia de manera inmediata,
sino que
los efectos de las acciones que tomamos se revelan con seis meses o un
año de
retraso. Hoy pagamos los errores de ayer, o disfrutamos de los aciertos.
La
ocasión perfecta para diseñar un buen mantenimiento programado que haga
que la
disponibilidad y la fiabilidad de una central eléctrica sean muy altas
es
durante la construcción. Cuando la construcción acaba y la planta es
entregada
al propietario para su explotación comercial, el plan de mantenimiento
debe
estar ya diseñado, y debe ponerse en marcha desde el primer día que la
central
entra en operación. Perder esa oportunidad significa renunciar a que la
mayor
parte del mantenimiento sea programado, y caer en el error, un grave
error de
consecuencias económicamente nefastas, de que sean las averías las que
dirijan
la actividad del departamento de mantenimiento.
Es normal prestar mucha importancia al
mantenimiento de los equipos
principales como son turbina gas, turbina de vapor, generador y
caldera, y no
preocuparse en la misma medida de todos los equipos adicionales o
auxiliares,
esto es un grave error, pues una simple bomba de refrigeración o un
simple
transmisor de presión pueden parar una central y ocasionar un problema
tan
grave como un fallo en la turbina o en el generador. Conviene, pues,
prestar
atención a todos aquéllos equipos capaces de provocar fallos críticos.
Un
buen plan de mantenimiento es el que analiza todos los fallos posibles,
y ha
sido diseñado para evitarlos. Eso quiere decir que para elaborar un
buen plan
de mantenimiento es absolutamente necesario realizar un detallado
análisis de
fallos de todos los sistemas que componen la planta.
Por desgracia, esto raramente ocurre.
Sólo en los equipos más costosos
de la
CTCC
suele haberse realizado este pormenorizado análisis, y lo suele haber
llevado a
cabo el fabricante del equipo. Por ello, en los equipos principales
como son
turbina de gas, turbina de vapor, generador y caldera de recuperación,
debe
seguirse lo indicado por el fabricante. Pero el resto de equipos y
sistemas que
componen la planta, capaces como hemos dicho de parar la central y
provocar un
grave problema, también deben estar sujetos a este riguroso análisis.
Ocurre a veces que no se dispone de los
recursos necesarios para
realizar este análisis de forma previa a la entrada en funcionamiento
de la
planta, o que ésta ya está en funcionamiento cuando se plantea la
necesidad de
elaborar el plan de mantenimiento. En esos casos, es conveniente
realizar este
plan en dos fases:
1)
Realizar un plan inicial, basado en
instrucciones generales, en la
experiencia de los técnicos, en las recomendaciones de los fabricantes
y en las
obligaciones legales de mantenimiento que tienen algunas instalaciones.
Este
plan puede elaborarse con rapidez. Hay que recordar que es mejor un
plan de
mantenimiento incompleto que realmente se lleva a cabo que uno
inexistente.
2)
Realizar un
análisis de fallos de cada uno de los sistemas que componen la planta.
Este
análisis permitirá no sólo diseñar el plan de mantenimiento, sino que
además
permitirá proponer mejoras que eviten esos fallos, crear procedimientos
de
mantenimiento o de operación y seleccionar el repuesto necesario.
1.
PLAN
DE
MANTENIMIENTO INICIAL.
1.1 Plan
de mantenimiento inicial basado en instrucciones del fabricante.
La
preparación de un plan de mantenimiento basado en las instrucciones de
los
fabricantes tiene tres fases:
-
Fase
1: Recopilación de instrucciones.
Realizar un plan de mantenimiento basado
en las recomendaciones de los
fabricantes de los diferentes equipos que componen la planta no es más
que
recopilar toda la información existente en los manuales de operación y
mantenimiento de estos equipos y darle al conjunto un formato
determinado.
Es conveniente hacer una lista previa
con todos los equipos
significativos de la planta. A continuación, y tras comprobar que la
lista
contiene todos los equipos, habrá que asegurarse de que se dispone de
los
manuales de todos éstos. El último paso será recopilar toda la
información
contenida en el apartado mantenimiento preventivo que figura en esos
manuales,
y agruparla de forma operativa.
Si
el equipo de mantenimiento está dividido en personal mecánico y
personal
eléctrico, puede ser conveniente dividir también las tareas de
mantenimiento según estas especialidades.
-
Fase
2: La experiencia del personal de mantenimiento.
Con esta recopilación el plan de
mantenimiento no está completo. Es
conveniente contar con la experiencia de los responsables de
mantenimiento y de
los propios técnicos, para completar las tareas que pudieran no estar
incluidas
en la recopilación de recomendaciones de fabricantes. Es posible que
algunas
tareas que pudieran considerarse convenientes no estén incluidas en las
recomendaciones de los fabricantes por varias razones:
A)
El
fabricante no está interesado en la desaparición total de los
problemas, ya que
diseñar un equipo con cero averías puede afectar su facturación.
B)
El fabricante no es un
especialista en mantenimiento, sino en diseño y montaje.
C)
Hay instalaciones que se han
realizado en obra, y que no responden a la tipología de
equipo, sino más
bien son un conjunto de elementos, y no hay fabricante como tal, sino
tan sólo
un instalador. En el caso de que haya manual de mantenimiento de esa
instalación, es dudoso que sea completo. Es el caso, por ejemplo, del
ciclo
agua-vapor que es un conjunto de tuberías, soportes y válvulas. Podemos
encontrar instrucciones para ellas, pero también las tuberías y la
suportación
necesitan determinadas inspecciones. Además, el ciclo agua-vapor se
comporta
como un conjunto, son necesarias determinadas pruebas funcionales del
conjunto
para determinar su estado.
En otros casos el plan de mantenimiento
que propone el fabricante es tan
exhaustivo que contempla la sustitución o revisión de un gran número de
elementos que evidentemente no han llegado al máximo de su vida útil,
con el
consiguiente exceso de gasto. Cuantas más intervenciones de
mantenimiento
preventivo sean necesarias, más posibilidades de facturación tiene el
fabricante. Además, está el problema de la garantía, si un fabricante
propone
multitud de tareas y éstas no se llevan a cabo, el fabricante puede
alegar que
el mantenimiento preventivo propuesto por él no se ha realizado, y que
ésa es
la razón del fallo, no haciéndose pues responsable de su solución en el
periodo
de garantía, con la consiguiente facturación adicional.
-
Fase
3: Mantenimiento legal.
Por
último, no debe olvidarse que es necesario cumplir con las diversas
normas
reglamentarias vigentes en cada momento. Por ello, el plan debe
considerar
todas las obligaciones legales relacionadas con el mantenimiento de
determinados equipos. Son sobre todo tareas de mantenimiento
relacionadas con
la seguridad. Algunos de los equipos sujetos a estas normas en una
central de
ciclo combinado son las siguientes:
-
ERM.
-
Sistema
de alta tensión.
-
Torres
de refrigeración.
-
Puentes
grúa.
-
Vehículos.
-
Tuberías
y equipos a presión.
-
Instalaciones
de tratamiento y almacenamiento de aire comprimido
-
Sistemas
de control de emisiones y vertidos.
-
Sistemas
contra incendios.
-
Sistemas
de climatización de edificios.
-
Intercambiadores
de placas.
1.2
Plan de mantenimiento inicial basado en
instrucciones genéricas.
En este caso la consulta de los manuales
de los fabricantes se hace
después de haber elaborado un borrador inicial del plan, y con la idea
de
complementar éste. En la fase final se añaden las obligaciones legales
de
mantenimiento, como en el caso anterior.
-
Fase
1: Listado de equipos significativos.
Del
inventariado de equipos de la planta, deben listarse aquellos que
tienen una
entidad suficiente como para tener tareas de mantenimiento asociadas.
Este
listado puede incluir motores, bombas, válvulas, determinados
instrumentos,
filtros, depósitos, etc.
Una
vez listados, es conveniente agrupar estos equipos por tipos, de manera
que
sepamos cuántos tipos de equipos significativos tenemos en el sistema
que
estemos analizando.
-
Fase
2: Tareas genéricas.
Para
cada uno de los tipos de equipos, debemos preparar un conjunto de
tareas
genéricas que les serían de aplicación. Así, podemos preparar tareas
genéricas
de mantenimiento para transformadores, motores, bombas, válvulas, etc.
-
Fase 3: Aplicación de las tareas
genéricas a los diferentes equipos.
Para
cada motor, bomba, trafo, válvula, etc., aplicaremos las tareas
genéricas
preparadas en el punto anterior, de manera que obtendremos un listado
de tareas
referidas a cada equipo en concreto.
-
Fase 4: Consulta a manuales.
Es
en este punto, y no al principio, donde incluimos las recomendaciones
de los
fabricantes.
-
Fase 5: Obligaciones legales.
Igual
que en el caso anterior, es necesario asegurar el cumplimiento de las
normas
reglamentarias referentes a mantenimiento que puedan ser de aplicación.
2.
PLAN
DE
MANTENIMIENTO BASADO EN ANÁLISIS DE FALLOS (RCM).
2.1
¿Qué es RCM?
RCM, Reliability Centred Maintenance,
Mantenimiento Centrado en
Fiabilidad, es una técnica más dentro de las posibles para elaborar un
plan de
mantenimiento en una central de ciclo combinado y que presenta algunas
ventajas
importantes sobre otras técnicas. Inicialmente fue desarrollada para el
sector
de aviación, donde los altos costes derivados de la sustitución
sistemática de
piezas amenazaban la rentabilidad de las compañías aéreas.
Posteriormente fue
trasladada al campo industrial, después de comprobarse los excelentes
resultados que había dado en el campo aeronáutico.
El
objetivo fundamental de la implantación de un mantenimiento centrado en
fiabilidad o RCM en una planta industrial es aumentar la disponibilidad
y
disminuir costes de mantenimiento. El análisis de una central de ciclo
combinado según esta metodología aporta una serie de resultados:
1)
Mejora la comprensión del
funcionamiento de los equipos.
2)
Analiza todas las posibilidades
de fallo de un sistema y desarrolla mecanismos que tratan de evitarlos,
ya sean
producidos por causas intrínsecas al propio equipo o por actos
personales.
3)
Determina una serie de acciones
que permiten garantizar una alta disponibilidad de la planta. Estas
acciones
pueden ser de varios tipos:
-
Planes
de mantenimiento.
-
Procedimientos
operativos, tanto de producción como de mantenimiento.
-
Modificaciones
o mejoras posibles.
-
Adopción
de medidas provisionales en caso de fallo, que minimizan los efectos de
éste.
-
Planes
de formación.
-
Determinación
del stock de repuesto que es deseable que permanezca en planta.
En el análisis que conduce a RCM debemos
contestar seis preguntas claves:
1)
¿Cuáles
son las funciones y los estándares de funcionamiento en cada sistema?
2)
¿Cómo falla cada equipo?
3)
¿Cuál es la causa de cada fallo?
4)
¿Qué consecuencias tiene cada
fallo?
5)
¿Cómo puede evitarse cada fallo?
6)
¿Qué debe hacerse si no es
posible evitar un fallo?
El proceso atraviesa una serie de fases
para cada uno de los sistemas en
que se puede descomponer la planta:
-
Fase 0:
Codificación y listado de todos los subsistemas, equipos y elementos
que
componen el sistema que se está estudiando. Recopilación de esquemas,
diagramas
funcionales, diagramas lógicos, etc.
- Fase
1: Estudio detallado del funcionamiento
del sistema. Listado de
funciones del sistema en su conjunto. Listado de funciones de cada
subsistema y
de cada equipo significativo integrado en cada subsistema.
-
Fase 2: Determinación
de los fallos funcionales y fallos técnicos. Nos podremos ayudar en
esta fase del
histórico de averías y consultando al personal de mantenimiento y de
operaciones, además de ayudarnos de diagramas lógicos y diagramas
funcionales.
- Fase
3: Determinación de los modos de fallo o
causas de cada uno de los
fallos encontrados en la fase anterior. Por ejemplo si el nivel de agua
de
alimentación es bajo puede ser por:
1)
Bombas de condensado no
impulsan agua desde el condensador.
2)
Hay alguna tubería rota u
obstruida.
3)
Válvula de recirculación de las
bombas del condensador está totalmente abierta.
4)
Fuga importante en la caldera.
5)
Fuga o rotura en el cuerpo del
tanque de agua de alimentación.
6)
Válvula de drenaje abierta o en
mal estado.
7)
El sistema de control de nivel
no funciona correctamente.
- Fase
4: Estudio de las consecuencias de cada
modo de fallo.
Clasificación de los fallos en críticos, importantes o tolerables en
función de
esas consecuencias. Para que un fallo sea considerado crítico debe
cumplir
alguna de las siguientes condiciones:
1)
Que
pueda ocasionar un accidente que afecte a la seguridad o al
medioambiente, y
que existan ciertas posibilidades de que ocurra.
2)
Que suponga una parada de
planta o afecte a la potencia neta de la planta o a su rendimiento.
3)
Que la reparación del fallo más
los fallos que provoque éste sea superior a cierta cantidad.
- Fase
5: Determinación de medidas preventivas
que eviten o atenúen los
efectos de los fallos, suelen ser de 5 clases:
1) Tareas de mantenimiento, que se
divide en 7 tipos.
Tipo 1: Inspecciones
visuales.
Tipo 2:
Lubricación.
Tipo 3:
Verificaciones de correcto funcionamiento
realizados con instrumentos propios del equipo.
Tipo 4:
Verificaciones del correcto funcionamiento
realizados con instrumentos externos del equipo.
Tipo 5: Tareas
condicionales. Se realizan
dependiendo del estado en que se encuentre el equipo.
Tipo 6: Tareas
sistemáticas, realizadas cada ciertas
horas de funcionamiento, o cada cierto tiempo, sin importar cómo se
encuentre
el equipo.
Tipo 7:
Grandes revisiones u Overhaul, cuyo objetivo
es dejar el equipo como nuevo.
2)
Mejoras
y modificaciones de la instalación, que pueden ser:
a)
Cambios en los materiales.
b)
Cambios en el diseño de una
pieza.
c)
Instalación de sistemas
de detección.
d)
Cambios en el diseño de una
instalación.
e)
Cambios en las condiciones
externas al ítem.
3)
Cambios en los procedimientos
de operación
4)
Cambios en los procedimientos
de mantenimiento.
5)
Formación.
- Fase
6:
Agrupación de las medidas preventivas en sus diferentes categorías:
elaboración
del plan de mantenimiento, lista de mejoras, planes de formación y
procedimientos de operación y de mantenimiento. Entre estos grupos
pueden estar:
1)
Plan de mantenimiento.
2)
Listas de mejoras.
3)
Formación.
4)
Lista de procedimientos de
operación y mantenimiento a mejorar.
-
Fase
7: Puesta en marcha de las medidas
preventivas que se han visto en
el punto anterior y que dan como resultado los siguientes puntos:
1)
Plan de mantenimiento.
2)
Lista de mejoras.
3)
Plan de formación.
4)
Manual de operación y
mantenimiento.
3.
DIFERENCIAS
ENTRE EL PLAN DE MANTENIMIENTO INCIAL Y RCM.
Comparando
el plan inicial, basado sobre todo en las recomendaciones de
los
fabricantes, con el nuevo, basado en el análisis de fallos, habrá
diferencias
notables:
1)
En algunos casos, habrá nuevas tareas de
mantenimiento, allí donde el fabricante no consideró necesarias ninguna.
2)
En otros casos, se habrán
eliminado algunas de las tareas por considerarse que los fallos que
trataban de
evitar son perfectamente asumibles, es más económico solucionar el
fallo cuando
ocurre que hacer las tareas preventivas.
4.
AGRUPACIÓN
EN GAMAS DE MANTENIMIENTO.
Una vez
elaborada la lista de tareas que
compondrán el plan de mantenimiento es conveniente agruparlas, las
tareas
también llamadas gamas se agruparán teniendo en cuenta los siguientes
aspecto
en gamas diarias, semanales y mensuales y anuales, los aspectos son:
-
Tareas
referidas al mismo área, eléctricas, refrigeración, etc.
-
Tareas
referidas al mismo equipo.
-
Tareas
que deben ser realizadas por profesionales de la misma especialidad.
-
Tareas
agrupas por frecuencias de realización.
1)
Gamas diarias, son tareas que
se realizan fácilmente.
2)
Gamas semanales y mensuales, complementan a
otras tareas más complicadas, que no está justificado realizar a
diario,
implican desmontajes, paradas de equipos o tomas de datos laboriosas.
3)
Gamas anuales. Suponen en
algunos casos la revisión completa del equipo, Overhaul.
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