Información que debe tener una gama de
mantenimiento
Una
gama de mantenimiento es una lista de tareas a realizar en un equipo,
en una instalación, en un sistema o incluso en una planta completa. La
información básica que debería tener una gama de mantenimiento es la
siguiente:
- Equipo en el que hay que realizar la tarea
- Descripción de la tarea a
realizar
- Resultado de la realización
- Valor de referencia, en el caso de que la
tarea
consista
en una lectura de parámetros, una medición o una
observación.
Las tareas se agrupan en gamas siguiendo alguna
característica
común a todas las que la integran. Así, existen
gamas por frecuencia (gamas
diarias, gamas mensuales, gamas anuales, etc.) o por especialidad
(gamas de
operación, gamas mecánicas, gamas
eléctricas, gamas predictivas, etc).
Gamas diarias
Las gamas o rutas
diarias
contienen tareas que se realizan
fácilmente. La mayor parte de ellas se refieren a controles
visuales (ruidos y
vibraciones extrañas, control visual de fugas), mediciones
(tomas de datos,
control de determinados parámetros) y pequeños
trabajos de limpieza y/o
engrase. En general, todas las tareas pueden hacerse con los equipos en
marcha.
Son la base de un buen mantenimiento preventivo, y permiten
‘llevar al día’ la
planta. Es además, la parte de trabajo de mantenimiento
más fácilmente
trasladable al personal de producción (o de
operación), y que por tanto mejor
puede integrarse en un TPM.
Por la gran
cantidad de papel
que generan (el 90% del total
al cabo de un año), no es conveniente que estén
en el sistema informático de
Gestión de Mantenimiento Asistido por Ordenador. Es
más práctico generar las
hojas de ruta manualmente. Si se generaran a partir del sistema
informático
habría que completar todo el ciclo de una O.T. (apertura,
aprobación, carga de
datos, cierre, aprobación del cierre, etc.); todo este
esfuerzo no está
justificado, pues genera demasiado trabajo burocrático que
no añade ningún
valor.
Tras
la realización de todas las rutas diarias es
conveniente rellenar un Parte de Incidencias, en el que se reflejen
todas las
anomalías observadas en la planta. A partir de ese parte,
una persona
autorizada (un mando intermedio de mantenimiento) o el propio operario
encargado de realizar las rutas debe generar tantas Órdenes
de Trabajo como
anomalías haya encontrado.
EJEMPLO 1 GAMA DIARIA DE LA
ZONA 1100 DE UNA PLANTA
QUIMICA


Las gamas semanales
y mensuales
contemplan tareas más
complicadas, que no está justificado realizar a diario.
Implican en algunos
casos desmontajes, paradas de equipos o tomas de datos más
laboriosas. Es el
caso de limpiezas interiores que necesiten del desmontaje de
determinados
elementos, o medidas del consumo de un motor (medida de intensidad) en
cuadros
de acceso complicado, etc. También incluyen tareas que no se
justifica realizar
a diario, como los engrases.
EJEMPLO 3.4 EJEMPLO DE
GAMA MENSUAL DE LA
ZONA 1100 DE UNA PLANTA
QUIMICA

Suponen en algunos
casos una
revisión completa del equipo (Overhaul),
y en otros, la realización de
una serie de tareas que no se justifica realizar con una periodicidad
menor. Es
el caso de cambios de rodamientos, limpieza interior de una bomba,
medición de
espesores en depósitos, equilibrado de aspas de un
ventilador, por citar
algunos ejemplos. Siempre suponen la parada del equipo durante varios
días, por
lo que es necesario estudiar el momento más
adecuado para realizarlo.
EJEMPLO 3.5 GAMA
ANUAL DE LA
ZONA
1100 DE UNA PLANTA QUIMICA
Informes tras la
realización de gamas y
rutas
La
realización de Gamas y Rutas de Mantenimiento debe ser
completada con la redacción de un informe en el que se
detallen todas las
anomalías encontradas y todas las reparaciones que se han
efectuado o que son
necesarios.
Es
conveniente recoger todas las incidencias encontradas en
la realización de todas las rutas diarias en un
único informe, que puede
denominarse Parte de Incidencias. En él se deben detallar
todos los parámetros
observados fuera de rango, todas las observaciones referentes a fugas,
vibraciones y ruidos anómalos, y todas las observaciones que
se consideren de
interés. Posteriormente, una persona autorizada debe revisar
este Parte de
Incidencias y emitir tantas Órdenes de Trabajo como
anomalías se hayan
detectado.
La
redacción del informe, la emisión de las
Órdenes de
Trabajo y su seguimiento son tareas tan importantes que si no se
realiza en es
inútil poner en marcha estas rutas diarias. Sus principales
objetivos son dos:
por un lado, detectar anomalías en una fase inicial, cuando
todavía no han
supuesto un grave problema, y por otro, conocer en todo momento el
estado de la
planta.
Muchas
de las Órdenes que se emitan no estarán resueltas
al
realizar la siguiente ruta diaria siguiente, por lo que queda la duda
de si es
necesario consignar en cada ruta diaria todas las anomalías
que se encuentren o
tan solo las fallas nuevas no detectadas en inspecciones anteriores.
Una
solución práctica puede ser consignar tan solo
las nuevas anomalías, pero un
día a la semana consignarlas todas, indicando de cuales se
ha emitido ya Orden
de Trabajo (y fecha de emisión) y de cuales se emite en ese
momento. Por
ejemplo, si se toma la decisión de anotar todos los lunes
todas las fallas que
se encuentren y reflejarlas en el informe de incidencias, si un jueves
queremos
revisar el estado de la planta bastará con tomar el informe
del lunes anterior
e incluir las aparecidas en la semana.